Recursos naturales a la industria: qué puede aprender Argentina del caso australiano
Australia logró que su actividad minera se potenciara con una plataforma para desarrollar empresas, tecnología y servicios especializados. El modelo METS es el resultado de políticas públicas y articulación entre empresas, Estado, universidades y centros de investigación. ¿Qué elementos de esa experiencia pueden servir para pensar la ampliación del desarrollo de la minería y de las capacidades industriales que ya sostienen a Vaca Muerta en Argentina?
Una industria competitiva que crece junto a la minería
Australia construyó su crecimiento sobre una importante dotación de recursos naturales y sobre capacidades industriales y de servicios con las que ya contaba. En este proceso, se hicieron una pregunta fundamental: ¿cómo hacer para que la actividad minera ampliara y diera impulso a capacidades que fueran más allá de la extracción?
La respuesta comenzó a tomar forma en torno a las METS —Mining, Equipment, Technology & Services—, un ecosistema que reúne a empresas que proveen equipos, ingeniería, tecnología, software, automatización y servicios especializados a la minería.
La particularidad del modelo fue integrar y potenciar capacidades que ya existían, sin tener que empezar de cero. Empresas proveedoras, mineras, universidades, centros de investigación y organismos públicos fueron construyendo vínculos que permitieron que el conocimiento adquirido potenciara otras industrias.
Un proceso que no fue precisamente rápido
La construcción de este ecosistema coincidió con una profunda transformación de la economía australiana. Durante las décadas de 1980 y 1990, el país avanzó en un proceso gradual de apertura y reconversión industrial.
Pero la apertura fue acompañada por políticas destinadas a fortalecer las capacidades locales existentes y a desarrollar otras nuevas. Se impulsaron programas de desarrollo de proveedores, formación técnica e investigación aplicada. Se generaron mecanismos para acercar a las empresas locales a las grandes compañías mineras y facilitar su acceso a oportunidades de negocio. Todo el proceso se dio de forma articulada entre empresas, investigadores y organismos públicos para trabajar sobre desafíos concretos de la industria.
De proveedores locales a exportadores
El resultado muestra la escala que puede alcanzar un ecosistema de estas características. En 2023, las METS australianas exportaron más de US$21.000 millones y, junto con la minería, representan cerca del 15% del PBI del país y generan alrededor de 1,1 millones de empleos.
Pero quizás uno de los aspectos más interesantes del caso australiano sea que la minería y las capacidades industriales que la rodeaban se potenciaron mutuamente, y que esas capacidades luego pudieron venderse al mundo. Una empresa que inicialmente desarrolló una solución para una mina australiana puede terminar exportando esa tecnología, ese equipo o ese servicio a una operación minera en otro país.
La oportunidad para potenciar el entramado de Vaca Muerta
Argentina enfrenta hoy una oportunidad con algunos puntos de contacto. Vaca Muertase desarrolló apoyada en una cadena de valor y en empresas industriales y de servicios con trayectoria en el país.
El desarrollo de Vaca Muerta demanda y ya está generando una red de empresas competitivas que fabrican equipos, desarrollan tecnología, prestan servicios especializados y resuelven desafíos para la industria energética. El desafío es que ese entramado siga creciendo, incorpore nuevas capacidades, gane competitividad y se convierta en proveedor de una industria con potencial para competir en el mundo.
Australia logró que su actividad minera se potenciara con una plataforma para desarrollar empresas, tecnología y servicios especializados. El modelo METS es el resultado de políticas públicas y articulación entre empresas, Estado, universidades y centros de investigación. ¿Qué elementos de esa experiencia pueden servir para pensar la ampliación del desarrollo de la minería y de las capacidades industriales que ya sostienen a Vaca Muerta en Argentina?
En un contexto donde la competitividad y los costos productivos están en el centro del debate, un estudio impulsado por ProPymes junto a cámaras del sector metalúrgico aporta datos concretos que permiten dimensionar cuánto pesa la estructura impositiva en la producción y cuál es el potencial de crecimiento de la industria argentina.
En el marco del 24° Seminario ProPymes, uno de los casos que reflejó con mayor claridad cómo una empresa argentina puede emprender, competir y exportar en sectores de alta complejidad tecnológica fue el de Proshale, una compañía de servicios para la industria del petróleo y gas nacida en plena crisis y hoy integrada a cadenas de valor internacionales.