Proshale: eficiencia, desarrollo de tecnología propia y exportación desde Vaca Muerta al mundo
En el marco del 24° Seminario ProPymes, uno de los casos que reflejó con mayor claridad cómo una empresa argentina puede emprender, competir y exportar en sectores de alta complejidad tecnológica fue el de Proshale, una compañía de servicios para la industria del petróleo y gas nacida en plena crisis y hoy integrada a cadenas de valor internacionales.
Con sede en Neuquén, una planta de fabricación en Córdoba y operaciones en Latinoamérica, Medio Oriente y USA, Proshale brinda servicios tecnológicos para la limpieza y reparación de pozos, un eslabón clave en el proceso productivo previo a la entrada en operación de cada yacimiento.
Fundada formalmente en 2020, en medio de la crisis sanitaria global provocada por el COVID-19 y de una abrupta caída del precio del petróleo, la compañía dio sus primeros pasos en uno de los escenarios más complejos que haya enfrentado la industria energética. Lejos de retraerse, el equipo apostó a una visión de largo plazo, convencido de que la pandemia sería transitoria y de que el sector del petróleo y gas volvería a traccionar.
Hoy, con más de 70 empleados, la entidad se posiciona como un proveedor competitivo en Vaca Muerta, gracias a un modelo operativo eficiente —con una dotación equivalente a apenas un tercio de la que utilizan compañías similares en Estados Unidos—, el desarrollo de tecnología propia y una integración vertical que abarca desde el diseño y la fabricación hasta la operación en campo. Esta estructura flexible le permite adaptarse rápidamente, optimizar costos y brindar respuestas ágiles en un mercado altamente exigente y cambiante.
El origen de Proshale se remonta a 2019, cuando una empresa multinacional para la que trabajaban sus actuales socios decidió cerrar sus operaciones en Latinoamérica. Frente a ese escenario, Christian Cerne, CEO de Proshale, tomó una decisión poco frecuente: hacer un buy out para adquirir la operación local y transformarla en una compañía argentina independiente.
“Cuando tomamos la operación de la compañía trazamos un plan a 3,5 y 10 años con el cual estamos bastante alineados, hoy estamos muy enfocados en nuestras metas a largo plazo que son ganar más trascendencia internacional a través de las operaciones en Medio Oriente, Asia y Australia”, sostuvo Cerne.
Uno de los principales diferenciales de Proshale es su capacidad de diseñar y fabricar localmente, herramientas especiales de alta complejidad para la reparación y limpieza de pozos. Estas soluciones se desarrollan íntegramente a partir de ingeniería propia, pensadas a medida de las condiciones técnicas y operativas de cada yacimiento.
Una vez validadas en campo, las herramientas no solo son operadas por la compañía en proyectos dentro y fuera del país, sino que también se comercializan a otras operadoras a nivel internacional, incluso a la empresa multinacional de la cual Proshale adquirió las operaciones en la región. Esta combinación de desarrollo local, aplicación global y transferencia de tecnología consolida a la compañía como un proveedor flexible, innovador y con estándares internacionales.
“En Argentina estamos vinculados con el desarrollo de Vaca Muerta, que presenta varios desafíos”, afirmó también Cerne.
El camino exportador de Proshale se apoyó, en gran medida, en su experiencia en yacimientos no convencionales. Según explicó Cerne, las operaciones en Medio Oriente surgieron a partir de relaciones construidas con compañías internacionales que ya operaban en la Argentina.
Para la compañía, la fabricación nacional es una decisión estratégica. La planta industrial en Córdoba permite producir componentes clave que antes se importaban, mejorar tiempos de respuesta y fortalecer el entramado productivo local.
“Para nosotros es fundamental poder fabricar localmente y apoyarse en ese entramado productivo que tiene Argentina”, sostuvo el CEO, y dejó una definición que resume la filosofía de la empresa: “Si no tenés tecnología propia, no tenés valor propio”.
El caso de Proshale, presentado en la mesa de emprendedores industriales del 24° Seminario ProPymes, muestra cómo una pyme argentina puede desarrollar tecnología, integrarse a Vaca Muerta y proyectarse al mundo, apoyándose en el conocimiento, la innovación y el trabajo articulado dentro de la cadena de valor.
En el marco del 24° Seminario ProPymes, uno de los casos que reflejó con mayor claridad cómo una empresa argentina puede emprender, competir y exportar en sectores de alta complejidad tecnológica fue el de Proshale, una compañía de servicios para la industria del petróleo y gas nacida en plena crisis y hoy integrada a cadenas de valor internacionales.
El jueves 11 de diciembre, el Centro de Convenciones de la Ciudad de Buenos Aires (CEC) fue sede de la 24ª edición del Seminario ProPymes, el encuentro anual que convoca a toda la cadena de valor del Grupo Techint —Pymes proveedoras y clientes de la industria metalmecánica y de la energía-, grandes compañías, referentes del sector público y privado, la academia y el periodismo para reflexionar sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta la Argentina en un escenario global de profundas transformaciones.
Optimización y proyecciones de Vaca Muerta: el futuro de la cadena productiva metalmecánica.