Nuevo sector pyme en Parque COMIRSA
El Parque Complejo Industrial Ramallo-San Nicolás (COMIRSA) inauguró el sector pyme, en el que muchas empresas industriales buscan radicarse para gozar de los beneficios y facilidades del complejo. Dos empresas muestran las oportunidades de crecimiento tras haberse instalado allí.
Mauro Pedroni fundó hace dos años Tecnoforms, una empresa que se dedica a la fabricación de alambrón y perfilería de cobre. Cuenta con la maquinaria más moderna de Sudamérica. “Somos los únicos en el país con la tecnología y el equipamiento para poder producir perfiles asimétricos de cobre”, revela Pedroni, también presidente de la Unión Industrial del Norte de la Provincia de Buenos Aires. “Desde que mi abuelo vino de Italia, tanto él como mi padre siempre apostaron a invertir en empresas, es uno de los valores que aprendí de ellos”, asegura. Reconoce haber encontrado en COMIRSA el lugar ideal para concretar su proyecto: “Acá me brindaron apoyo institucional desde el primer momento” y señala que “nunca pusieron ninguna traba. Al contrario, siempre sentí la mejor predisposición de parte de las autoridades del Parque. Además encontré una gran solidaridad de las empresas vecinas: todos están dispuestos a darte una mano y eso también explica el crecimiento colectivo”.
A mediados de los 90, Luis Quintana adquirió una pequeña empresa que, con el tiempo, se convertiría en referente en materia de construcción y montaje de equipos industriales y mantenimiento de equipos electromecánicos. Gracias a su inversión y capacitación constante, Loberaz tiene su obrador central en la planta de Ternium Siderar –su principal cliente–, además de oficinas técnicas y otro obrador en COMIRSA. Entre sus clientes figuran Cargill, Bunge, Papel Prensa y Acindar.
“Tenemos 35 colaboradores becados para que terminen el secundario con orientación técnica y el 84% del personal ha certificado su oficio mediante un convenio que suscribimos con la Universidad Tecnológica”, cuenta Quintana. Para este año, uno de los mayores desafíos es certificar la gestión en seguridad y salud ocupacional bajo normas internacionales y en 2013 invertir $5 millones en nuevos galpones para logística y compra de equipamiento.
En el marco del 24° Seminario ProPymes, uno de los casos que reflejó con mayor claridad cómo una empresa argentina puede emprender, competir y exportar en sectores de alta complejidad tecnológica fue el de Proshale, una compañía de servicios para la industria del petróleo y gas nacida en plena crisis y hoy integrada a cadenas de valor internacionales.
El jueves 11 de diciembre, el Centro de Convenciones de la Ciudad de Buenos Aires (CEC) fue sede de la 24ª edición del Seminario ProPymes, el encuentro anual que convoca a toda la cadena de valor del Grupo Techint —Pymes proveedoras y clientes de la industria metalmecánica y de la energía-, grandes compañías, referentes del sector público y privado, la academia y el periodismo para reflexionar sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta la Argentina en un escenario global de profundas transformaciones.
Optimización y proyecciones de Vaca Muerta: el futuro de la cadena productiva metalmecánica.